Cómo preparar la lista para que salga a la primera
Si necesitas cuarenta códigos iguales salvo por un número, hacerlos de uno en uno es una tarde perdida. Esta herramienta convierte una lista en un ZIP con todo dentro.
El formato es un CSV, que es lo que exporta cualquier hoja de cálculo. Dos columnas bastan: contenido y etiqueta.
En contenido va lo que abrirá el código: un enlace, un texto, un identificador de inventario. En etiqueta va el nombre que quieres ver debajo del código en la hoja impresa, y que se usa además para nombrar el archivo.
Si exportas desde Excel en español, el separador será punto y coma en vez de coma. No pasa nada: se detecta solo, igual que el tabulador si pegas directamente desde una hoja de cálculo.
También puedes pegar las filas a mano en el recuadro. Y si no pones cabecera, se toma la primera columna como contenido y te avisamos.
El caso típico son las mesas de un local. Una fila por mesa, con el enlace de la carta y el número de mesa como etiqueta, y ya tienes los códigos numerados sin repetir trabajo.
El segundo caso es el inventario. Un código por activo con su identificador dentro, pegado en la máquina, y quien lo escanee ve la ficha del equipo.
El tercero son las acreditaciones de un evento: una fila por asistente, con su enlace personal.
Lo que descargas es un ZIP ordenado en carpetas: los PNG por un lado, los SVG por otro y las hojas A4 en la suya.
Los archivos van numerados con ceros a la izquierda para que el orden en el explorador sea el de tu lista y no el alfabético. Eso importa cuando tienes más de nueve.
Elige SVG si vas a llevarlo a imprenta o a rotular: es vectorial y se amplía a cualquier tamaño sin perder nitidez. El PNG sirve para pantalla y para impresión doméstica.
Las hojas A4 llevan medidas reales en milímetros y marcas de corte en las esquinas de cada celda. Imprímelas al 100%, sin la opción de ajustar a la página, o las medidas dejarán de cuadrar.
Puedes poner 1, 2, 4, 6, 12 o 24 códigos por hoja. Para mesas de restaurante, seis por hoja da un tamaño cómodo; 24 es para etiquetas pequeñas de inventario.
Si tu lista tiene más códigos de los que caben en una hoja, se generan las hojas que hagan falta y todas van dentro del ZIP.
El nivel de corrección de errores viene en Q porque estos códigos casi siempre acaban impresos y pegados en sitios que se rozan y se manchan. Con Q el código sigue leyéndose con una esquina estropeada.
Si alguna fila trae un contenido demasiado largo para caber en un código, esa fila se salta y aparece en un archivo de errores dentro del ZIP, con el número de fila y el motivo. El resto se genera igual.
El límite son 500 filas por tanda. No es una limitación técnica arbitraria: con más, el navegador empieza a sufrir y el ZIP se vuelve incómodo de manejar. Parte la lista si necesitas más.
Todo el trabajo ocurre en tu navegador. Con 500 filas puede tardar medio minuto, y la barra de progreso avanza de verdad: si se para, es que algo falló, no que se haya colgado.
Nada de lo que pegues se envía a ningún servidor, lo cual importa cuando la lista lleva nombres de clientes o identificadores internos.
Antes de mandar la tanda entera a imprenta, imprime una hoja en casa al tamaño real y escanea dos o tres códigos con un teléfono cualquiera.